lunes, 16 de julio de 2018

Notas sobre Actualidad Fiscal Americana - GILTI


El Contexto


Efectos de la Reforma Fiscal (“The Tax Cuts and Jobs Act”) en vigor desde el 1 de enero de 2018 sobre Contribuyentes Individuales Americanos (ciudadanos americanos y otros extranjeros considerados residentes fiscales de los EEUU.)



Temática

Efectos sobre contribuyentes americanos (en especial sobre personas físicas) que disponen de una participación superior al 10% en el capital social de alguna empresa extranjera (empresa no constituidas dentro de los EEUU) o alcanzan el 10% como mínimo del derecho de voto sobre dicha tipología de empresas.

Notas

Muchos dicen que la última reforma fiscal americana es la más importante de los últimos 35 años, y probablemente no les falte razón. Aquí hacemos mención resumida a una pequeña parte de la misma que podría afectar dramáticamente a un perfil muy específico de contribuyentes americanos.



Hasta el día 31 de diciembre de 2017, el caso mas habitual era que la fiscalidad sobre los beneficios no distribuidos obtenidos por empresas extranjeras (empresas españolas, por ejemplo) en manos de personas americanas (todas aquellas personas consideradas residentes fiscales de los EEUU), se difería hasta el momento de la distribución de los mismos (por ejemplo, vía dividendo).

A partir del 1 de enero de 2018, se produce un cambio complejo y radical en la forma de fiscalizar los beneficios (sin distinguir entre distribuidos o no) obtenidos por empresas situadas fuera de los EEUU en manos de contribuyentes americanos. 

Contando “a favor del contribuyente” (aunque no en todos los casos), destaca la bonificación fiscal del 100% de los dividendos recibidos por un “US Stockholder” (accionistas con el 10% o más de participación en una sociedad extranjera) procedentes de una “Controlled Foreign Company” (empresa extranjera con mayoría de accionistas considerados americanos a efectos fiscales). Un ejemplo: El dividendo recibido por un accionista americano dueño del 90% de un SL española, estará exento de impuestos (aunque no de todos) en los EEUU.

Contando “en contra del contribuyente”, aparecen nuevos impuestos que le afectan directamente y entre ellos destaca especialmente el impuesto que grava lo que se conoce como “GILTI” (Global Intangible Low-Taxed Income).

Alerta Fiscal

La actual ley tributaria americana que permite (según el perfil de contribuyente) recibir dividendos libres de impuestos cuando proceden de empresas extranjeras, podría provocar que cierta actividad empresarial desviara fuera de los EEUU. Para desincentivar esta política, el legislador activa un nuevo impuesto (sobre el “GILTI”) que penaliza la actividad económica de empresas e individuos a través de empresas fuera de los EEUU, exigiendo un tipo fiscal mínimo a los beneficios obtenidos, sin importar si han o no distribuidos (recordemos que ahora dichas distribuciones son libres de impuestos en los mismos casos.)

Este aviso está destinado a Ciudadanos Americanos Expatriados en España y Ciudadanos Españoles considerados residentes fiscales en los EEUU (aquellos con “Green-Card” y otros que viven habitualmente en los EEUU) sin que sea entendido como asesoramiento legal y sí como recomendación general…

            “El cambio de normativa fiscal en los EEUU que ha entrado en vigor a partir del 1 de enero de 2018, afecta sensiblemente a contribuyentes americanos (corporaciones e individuos) con participaciones superiores al 10% en empresas españolas consideradas controladas por residentes fiscales americanos.

            Antes de la actual ley, los beneficios anuales (casi la totalidad de ellos en la mayoría de los casos) obtenidos por empresas extranjeras participadas por contribuyentes americanos no estaban sujetos a impuestos en los EEUU hasta su distribución. A partir del 01/01/2018 sí están sujetos a impuestos (según la participación de cada contribuyente), aunque no sean distribuidos.

Es muy importante recordar a los contribuyentes afectados que las declaraciones de impuestos relacionadas y no presentadas por desconocimiento no prescriben. Para todos aquellos que cumplan con sus obligaciones, el IRS dispone de hasta 6 años desde la fecha de presentación parar revisar el contenido de las mismas.

Se advierte que hacer una mala elección sobre las cuestiones que hemos tratado,  podría ocasionar pagar una gran cantidad de impuestos durante el ejercicio fiscal 2018 y siguientes. La recomendación es que contacte con su asesor fiscal y pida más información al respecto. Cada contribuyente tiene unas circunstancias particulares, sin que exista una recomendación general más allá de la de acudir a profesionales que le ayuden a entender su situación.

16 de julio de 2018
Diego E Alarcón.
IRS Enrolled Agent

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